Fuente de la noticia: El Periodico

Al menos dos personas han perdido la vida al estrellar la avioneta en la que viajaban en Badia del Vallès (Barcelona). La pequeña aeronave volaba bajo y acabó estampada sobre el tejado de una gasolinera situada en la carretera de Badia a Sabadell. El accidente no afectó la estructura del edificio, según Bombers de la Generalitat.

Tres unidades del Servei d’Emergències Mèdiques (SEM), siete dotaciones de Bombers y varias unidades de la policia local acudieron al lugar del siniestro, sucedido a las 17.15 horas.  En cuanto tuvo conocimiento del accidente, la Generalitat activó  el plan de emergencias AEROCAT.

Casi tres horas después del accidente, la aeronave seguía en el tejado. Y la tripulación, en el interior de la cabina. El intendente de Mossos en la zona norte Xavier Creus ha explicado que es “imposible aventurar ningún tipo de hipótesis”. “Ahora es el momento de recoger todas las muestras y toda la información; aquí tenemos una unidad especializada en este ámbito”, ha subrayado Creus.

Posible fallo del motor

El ‘conseller’ de Interior, Miquel Buch, se ha desplazado al lugar del accidente y ha confirmado que la avioneta había salido por la mañana en dirección a La Cerdanya (Girona) y que se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Sabadell.

El piloto acabó perdiendo el control por alguna razón todavía desconocida. Fuentes del aeropuerto, que se comunicaron con la tripulación minutos antes del accidente, indican que podría ser un fallo del motor, aunque este punto no está confirmado. “Se están investigando las causas y la información que podemos dar ahora mismo es mínima”, subrayaba Buch, quien ha explicado a los periodistas que en la torre de control se encuentran “los servicios de emergencia y de atención psicológica para las familias, que ya están avisadas”.

La aeronave siniestrada es un Cessna, modelo Cardinal, un avión ligero de ala alta clásico, y al menos uno de los tripulantes podría ser de nacionalidad alemana (por la matrícula de la aeronave, con prefijo D).  Los dos cuerpos siguen en el interior de la aeronave, a la espera de que la policía judicial dictamine si el levantamiento se realiza a pie de calle -previamente tendrían que bajar la avioneta con una grua- o en la terraza.

A la espera de la policía judicial

Los bomberos han asegurado la aeronave desde el mismo tejado para que no caiga. También han vaciado el fuel del depósito para evitar una posible fuga y posterior deflagración. “Hemos cogido muestras del combustible y cuando llegue la comitiva judicial decidiremos si se hace el levantamiento antes o después de bajar la avioneta del edificio. Se podría hacer arriba, aunque es mucho más seguro hacerlo debajo”, ha explicado Guillem Recio, de Bombers de la Generalitat.

La dependienta de la tienda ubicada en los bajos del edificio de la gasolinera Repsol que estaba trabajando en el momento de la colisión ha explicado a EL PERIÓDICO que notó una gran sacudida “como en un terremoto”. El edificio fue rápidamente desalojado por las autoridades y la zona, acordonada. La policía también ha cortado los accesos a la gasolinera.

Otro piloto, que aterrizó justo antes del accidente, ha explicado que tenía detrás la aeronave siniestrada. “Por la radio nos informaron del accidente y el aeropuerto nos hizo desalojar la pista“, explica a EL PERIÓDICO este piloto comercial, que prefiere no dar más datos sobre su identidad.

Un accidente aéreo similar tuvo lugar también en Badia del Vallès hace 13 años. En aquella ocasión también dos hombres fallecieron al estrellarse su aeronave.

Fuente de la noticia: El Periodico