Boston acelera en España: cinco aperturas en 2018 para alcanzar las veinte tiendas en el país

Boston en Baricentro

La compañía madrileña de moda masculina, que atravesó un concurso de acreedores entre 2013 y 2015, ha reactivado su expansión en el mercado español, donde prevé facturar 5,5 millones de euros en 2017

Boston toma impulso en España. A largo plazo, el grupo contempla rebasar el medio centenar de puntos de venta en 2021.

En su ejercicio 2016 (cerrado en febrero de 2017), Boston registró un crecimiento del 20% respecto al año anterior, hasta cinco millones de euros. Gracias al impulso en retail, la compañía prevé alcanzar unas ventas de 5,5 millones de euros este año, un 10% más.

La compañía cuenta en la actualidad con quince puntos de venta en España, la mayoría ubicados en centros comerciales. Boston opera en los complejos Baricentro II de Barberà del Vallès (Barcelona); Nevada Shopping de Granda; Rio Shopping de Valladolid y Sevilla Factory de Dos Hermanas.

No obstante, la empresa concentra el grueso de su red comercial en la Comunidad de Madrid, donde cuenta con tiendas en los centros comerciales La Gavia, Xanadú y Príncipe Pío, Loranca y Plaza Norte II. Boston también dispone de establecimientos en el número 117 de la calle Bravo Murillo y en el 384 de la calle de Alcalá, ambas en la capital española.

Boston está buscando locales en ejes prime en Madrid, Barcelona y Valencia para la puesta en marcha de nuevas tiendas el próximo año. La última apertura de la empresa tuvo lugar este mes, cuando abrió un establecimiento de 190 metros cuadrados de superficie en el parque comercial Megapark Barakaldo de Bilbao.

En la década de los ochenta, Daniel y Esther Arteaga, tío y madre de José María, se incorporaron a la gestión y con ellos empezó la expansión de Boston en España, que llegó a operar con más de treinta tiendas a mediados de los 2000.

Sin embargo, la recesión económica en el mercado español afectó severamente el negocio de Boston. “La crisis duró más de lo que esperábamos todos y nos vimos abocados al concurso de acreedores en 2013”, explica José María Gil. A continuación, la empresa redimensionó su red de tiendas y, durante un año y medio, el fondo Hilco Capital aportó circulante a la empresa. “Veíamos que lo único que hacíamos así era prolongar una situación complicada, de modo que nos lanzamos a buscar inversores”, concluye Gil.

Cuando dieron entrada a los dos inversores privados en 2015, Boston estaba en una situación delicada. La compañía contaba entonces con trece tiendas en el país y facturaba en torno a tres millones de euros.

Fuente: Modeaes.es