¿Cómo combatir el ciberacoso ahora que comienza el curso escolar?

El problema del ciberbullyng o ciberacoso se ha convertido en la punta de lanza del acoso escolar. Pese a los intentos de alguna Comunidades Autónomas por erradicar esta lacra, este asunto parece estar lejos de controlarse. Ahora con el inicio del curso escolar es muy posible que muchos jóvenes estudiantes vuelvan a sufrir el acoso de sus compañeros.

Desde la Cátedra de privacidad y Transformación Digital Microsoft-Universitat de Valencia que dirige Ricard Martínez la propuesta que van a desarrollar a lo largo de este año, como uno de los ejes de su actividad, es la educación de los menores en el uso responsable de Internet desde la gestión de su privacidad, algo que empieza a hacerse en algunos centros escolares.

“Hace ya diez años la que por entonces era comisaria de Justicia Viviane Reading reunió a muchos expertos en redes sociales para abordar el tema de los menores y el tratamiento de sus datos. Siempre se ha hablado de la prevención pero hasta el momento las políticas públicas han brillado por su ausencia para resolver este problema”.

Desde su punto de vista ha llegado el momento de trabajar la formación en privacidad a nivel de Internet tanto de menores como de familias. Dichos programas deberían tener en cuenta que:

1.- Las conductas que afectan a la intimidad de los menores tienen diferentes orígenes

“Hay que darse cuenta que podemos estar ante situaciones diferentes. Lo fundamental es desarrollar unos programas formativos que ayuden a que los menores tomen conciencia de la importancia de tratar esos datos de terceros.

Existe el ciberacoso  que se trata como un riesgo que sufren los menores: Tiene dos tipos de orígenes, uno el acoso entre iguales desde ciberbullyng.  Creemos que se debe corregir desde la propia educación digital de los menores. Se trata que sepan cuál es la consecuencia de ese acoso en Internet.  Y que sepan distinguir entre una broma y un acoso.

2.- Los centros educativos deben integrar a nivel curricular las tecnologías en las aulas para un uso responsable de Internet

“Esta es una cuestión capital que hasta que no se resuelva no pondrá freno al ciberbullying. Es fundamental integrar esta tecnología para que el joven estudiante pueda hacer un uso responsable de la misma”, apunta Martínez

Desde fuera se tiene la percepción que hay más posibilidades de ciberacoso. “Se ha multiplicado el número de terminales, junto a los móviles están los ordenadores y tabletas existen más aplicaciones y redes sociales.  Hemos pasado de Tuenti a otros contextos como Twiter Facebook Snapchat, otros escenarios.  Los riesgos se multiplican”, señala.

3.- El Acceso de los jóvenes a edades más tempranas a las redes sociales es evidente

Según diferentes estudios podríamos estar hablando de los ocho años como momento en que los menores tienen su primer contacto con las redes sociales. “Hay que darse cuenta que estas personas no están formadas en ese uso responsable con lo cual las posibilidades del crecimiento del ciberacoso son mayores, al trasladarse los conflictos del mundo físico al virtual de forma notable”.

4.- La tolerancia que hay ahora sobre ciertos comportamientos ha bajado mucho

Sin esa falta de educación digital  “cualquier broma que se haga en el patio del colegio trasladada a Internet puede convertirse en una situación desagradable de acoso. El acoso depende tanto de la intención del acosador como de la sensibilidad del acosado.

Al mismo tiempo Martinez revela que “generaciones como la nuestra que no ha tenido el contacto digital de ahora, piensa aún que situaciones de este tipo son solo bromas pesadas, cuando si las llevamos a Internet pueden ser situaciones de acoso.

Ricard Martinez en un seminario con Esperanza Zambrano, subdirectora del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno de España.

5.- Se debe educar de forma paralela a los padres junto a sus hijos en Internet responsable

En opinión de nuestro interlocutor, este tipo de actividad formativa debería procurar interaccionar a padres con los hijos. “Muchos padres con hijos adolescentes creen que las situaciones por las que pasan sus hijos son solo bromas y no advierten el calado de determinadas situaciones”, indica.

Esa educación supondría que padres y menores conocieran lo que es la protección de datos y la privacidad. “De esa forma se evitarían situaciones desagradables. La idea sería introducir esta materia desde los ocho años que sabemos que ya utilizan los teléfonos móviles”.

6.- Debe ser la autoridad educativa quien lidere este tema por encima de todas

Es loable los intentos de la Agencia de Protección de Datos (AEPD) de crear manuales sobre este tema pero debe ser la autoridad educativa quien gestione este tema realmente y lo lleve a las aulas. Al mismo tiempo debe hacer un esfuerzo para capacitar al profesorado en este tipo de cuestiones “Creemos que al igual que la seguridad vial o educación para la salud debe ser una asignatura transversal que se vea en todos los cursos de ese joven” destaca Martínez.

Nuestro entrevistado, experto en desarrollar programas formativos para diferentes colectivos, señala que es “estremecedor llegar a un aula universitaria y ver la falta de formación de nuestros jóvenes en esta materia. No tienen claro lo que es su perfil digital y cómo lo van a gestionar”.

7.-  Hay que desarrollar programas específicos para el profesorado

“Otra cuestión importante, los futuros maestros, a no ser que hagan un master en esta materia tienen pocos conocimientos que transmitir a sus alumnos sobre educación digital y respeto a la privacidad.  Su situación no es buena en los centros educativos, donde hay reducción de plantilla y más alumnos por aula no es la más ideal. Hay que darles incentivos para que acepten a formarse en el entorno digital del que hablamos” subraya.

De esta forma podría entender que no siempre es oportuno subir fotos de los alumnos o videos a Youtube de sus actividades. “Hay que pensarlo mucho a la hora de subir este tipo de iniciativas que son multitud en Facebook donde esa posible explotación comercial de la imagen de los menores puede conllevar derechos de imagen y propiedad intelectual.

No basta con el consentimiento que el centro pide a los padres principio de curso para este tipo de actividades. Hay que explicar a los padres que no pueden subir ese material a las redes sociales sin el permiso de los demás. Volvemos al tema de la educación digital”, destaca

8.- Es necesario leer con calma las condiciones de uso de las redes sociales

Para este experto en privacidad “Hay que darse cuenta que en el momento que subimos una foto a Facebook o un video a Youtube estamos cediendo los derechos de explotación comercial de esas imágenes a una multinacional. Otra cosa es que luego no lo haga. Pueden utilizar el espacio de ese internauta para hacer publicidad”

9.- Al final, educar a un menor digitalmente es tener en el futuro  un adulto responsable

Para Ricard Martínez, en definitiva, “no perdamos la oportunidad, ahora con la vuelta al curso escolar de formar a nuestros hijos en el uso responsable de Internet. Que conozcan conceptos como protección de datos y privacidad. En el futuro se convertirán en adultos responsables que podrán ser claves en el proceso de transformación digital de la sociedad.

Para ello necesitan de la colaboración de sus padres, quienes también deben formarse en esa materia para conocer que hay riesgos elevados en el uso de material en redes sociales y de los propios colegios que deben hacer un esfuerzo por desarrollar políticas transversarles educativas”.