Condenados a entre ocho y 12 años diez miembros de una célula yihadista que planeaba atentar en Barcelona

Los terroristas querían secuestrar a una persona y ejecutarla mientras lo grababan

La Audiencia Nacional ha condenado a entre ocho y 12 años de prisión a diez miembros de una célula yihadista de Terrasa que fue desarticulada en 2015 por los Mossos d’Esquadra. El grupo planeaba atentar contra lugares emblemáticos de Barcelona y secuestrar a una persona, vestirla con un mono naranja y ejecutarla mientras la grababan, según consta en la sentencia del tribunal difundida este martes.

Condenados a entre ocho y 12 años diez miembros de una célula yihadista que planeaba atentar en Barcelona

En la sentencia, la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal condena a tres de los acusados a 12 años de cárcel por el delito de integración en organización terrorista en grado de dirigentes, mientras que la pena para los siete restantes es de ocho años de prisión en calidad de participantes. Ninguno de los hombres, que tenían entre 22 y 48 años, tenían antecedentes penales. Cuatro de ellos eran españoles, cuatro, marroquíes y uno, brasileño.

La célula terrorista, que se autodenominó Fraternidad Islámica, grupo para la predicación del Yihad, comenzó a formarse en 2014 en la mezquita de Terrassa. Tras pasar la etapa de formación en los principios del yihad violento, los acusados constituyeron una célula terrorista “con la única finalidad y motivo de cumplir y servir los postulados señalados por el Daesh”. Según detalla el escrito de la Audiencia Nacional, el grupo planeaba atentar “contra instituciones como la policía, entidades bancarias o intereses judíos asentados en España, o integrarse en las filas del Daesh”.

Dentro de la campaña de formación, los captadores resaltaban no solo las recompensas espirituales, sino también las materiales en caso de que acudieran a Siria o Irak. Uno de los integrantes de la célula, se desplazó a Siria en abril de 2014 y murió en Irak en mayo de 2015. A él le siguieron tres de los acusados, pero fueron detenidos en la frontera entre Bulgaria y Turquía.

Tras la detención de los tres miembros cuando intentaban llegar a Oriente Próximo, uno de los líderes del grupo, Antonio Sáez, quien trabajaba en una peluquería de Barberá del Vallés, propuso cometer atentados en suelo español. La sentencia recoge una reunión en febrero de 2015, en la que Sáez comentó la idea atentar contra el Parlament.

En la denominada Operación Caronte, que logró desarticular al grupo tras 13 meses de investigación en 2015, participó un agente encubierto, que se identificó como Yussef. Después de la propuesta de Sáez, el agente encubierto consideró que existía un peligro concreto de cometer un atentado y lo comunicó a su instructor. Tiempo después, cuatro miembros del grupo se reunieron en la estación de Sants, en Barcelona, para dar un paseo y hacer fotos a sitios emblemáticos para cometer un atentado y unos días después, en abril de 2015, los mossos detuvieron de la mayor parte de los miembros del grupo.