El futuro del Cuarto Cinturón, pendiente del Plan de Movilidad del Vallès

La Generalitat está elaborando un estudio de necesidades de movilidad del Vallès para ver si la vía es necesaria

El Cuarto Cinturón empieza a moverse tras varios años de letargo. La oposición de algunos municipios y los recortes de 2011 dilataron la implementación de esta vía, que conectaría el Baix Llobregat con el Maresme pasando por los dos Vallès y evitando Barcelona. Pero las Administraciones han vuelto ahora a mover ficha. La Generalitat está elaborando un plan de necesidades de movilidad del Vallès para ver si la vía es necesaria. El Gobierno, titular de la infraestructura, ha adjudicado el estudio para definir el trazado del tramo pendiente.

Otra historia es el gran tramo central, el que debe unir las capitales vallesanas: de Terrassa a Granollers, pasando por Sabadell. La fuerte oposición de algunos municipios, especialmente Sabadell, provocó la paralización del proyecto —que salió a exposición pública en 2010 como una gran autovía de tres carriles por sentido— y el estudio de impacto ambiental caducó en 2013, obligando a empezar de nuevo los trámites administrativos.

El pasado mes de junio, Fomento adjudicó la redacción del estudio de este tramo, de 35 kilómetros, con un coste previsto de 403 millones. Pero la historia parece repetirse y los municipios afectados criticaron la licitación porque ayuntamientos y Generalitat trabajan desde hace meses en la redacción del Plan Específico de Movilidad del Vallès (PEMV). Y es que, pese a las discrepancias que genera el Cuarto Cinturón, en lo que todos están de acuerdo es que primero hay que hacer un análisis de las necesidades de movilidad de la comarca. “En función de la demanda se definirá las necesidades de transporte, ya sean plataforma para autobuses, la orbital ferroviaria o el Cuarto Cinturón”, resume Ricard Font, secretario de Infraestructuras y Movilidad de la Generalitat, que prevé que el PEMV esté listo el primer trimestre de 2018.

“Faltan infraestructuras”

Otra coincidencia es la diagnosis que hacen de la situación. “Hay una falta de infraestructuras dentro de la comarca y de conexión entre los dos Vallès”, apunta el presidente del consejo comarcal del Vallès Occidental, Ignasi Giménez, que “como alcalde” (de Castellar del Vallès) sí está a favor del Cuarto Cinturón, pero se abstiene de pronunciarse como presidente comarcal porque no hay una posición unitaria.

Sabadell está en contra de la polémica vía. “No es necesaria una gran infraestructura que conecte los dos Vallès, lo que es necesario es hacer mejoras de las ya existentes e intervenciones con cirugía. Siempre se piensa solo en grandes obras, pero hay un déficit de inversión en pequeñas obras que pueden suponer grandes mejoras”, defiende el alcalde Maties Serracant, que dos décadas atrás fue uno de los líderes de la Campaña contra el Cuarto Cinturón. Serracant apuesta por mejorar la carretera C-155 entre Granollers y Sabadell o por crear rondas exteriores que desvíen el tráfico.

Serracant pone también el foco en la red ferroviaria y en propuestas como una vía orbital ferroviaria (como el Cuarto Cinturón, pero en tren), fomentar los intercambiadores entre las líneas ya existentes y en “explotar la potencialidad de la R7 de Rodalies”. En la misma línea se expresa, al otro lado del tramo de la B-40 licitado, el alcalde de Granollers, Josep Mayoral, que rechaza que el Cuarto Cinturón se conciba como una vía exclusiva para el vehículo privado. Mayoral apuesta por la conexión entre la R4 y la R8 de Rodalies a la altura de Barberà del Vallès.

Font: IV- El pais.com