La Feria de Abril vuelve a tomar el parque del Fòrum

La Feria de Abril en Catalunya llegó la tarde del viernes al parque del Fòrum con todo su colorido y tradición. Alcanza su 47ª edición (tras 13 en este mismo enclave) con el reto de expandirla en los próximos años y “ganar en modernidad”, según apunta Paco Bernal, responsable del área de Flamenco. En la primera de hoy sábado, el encuentro que aún organiza la Federación de Entidades Culturales Andaluzas en Catalunya, FECAC, ha vivido ambiente de fiesta con música y, cómo no, mucha comida. El público ha sido de lo más variado: desde los que querían ser los primeros en bailar sevillanas -sobre todo mujeres vestidas para la ocasión-, a no pocos turistas, informa ACN.

La Feria de Abril es el acontecimiento de entrada gratuita más multitudinario que se celebra anualmente en Catalunya, con una superficie de 87.000 metros cuadrados dividida en tres áreas. La más destacada es El Real, de 54.500 metros, de los cuales 16.000 son para más de un centenar de casetas de entidades culturales, sociales y también de grupos políticos, así como zona de restauración.

Mezcla de público

En este espacio también destacan 27.500 metros cuadrados destinados a viales y accesos de emergencias, y 11.000 a servicios. El certamen, que se prolongará hasta el 6 de mayo, también cuenta con un auditorio pequeño en la zona que une El Real con la plataforma donde estuvo previsto hacer el zoo marino, y que suma 3.000 metros. Cose el espacio destinado a la casetas con las atracciones, que ocupan otros 29.500 metros cuadros y este año cuentan como novedad con una montaña rusa.

Pero lo más llamativo para los visitantes foráneos es el folclore del propio montaje. “Hemos venido porque nos hacía mucha ilusión ver bailar flamenco y comer platos típicos”, explicaban Xiao Mei y sus padres, turistas chinos alojados en un piso turístico. Se mezclaban con los veteranos, como María Luisa Roldán, de Granada pero residente en Les Corts, ataviada con el tradicional vestido de lunares y dos flores a la cabeza. “Aquí no hay caballos, pero hay mucho arte”, apuntaba.

Organizada ininterrumpidamente desde el 1971, la feria se ha celebrado en Castelldefels, Barberà del Vallès y Santa Coloma de Gramenet, entre otros.