Oxfam denuncia que la concentración de la riqueza en el mundo ha alcanzado un nivel inaceptable

Un experto de la ONG advierte del riesgo para los logros democráticos y la estabilidad social que supone esta desigualdad

La concentración de la riqueza viene registrando en los últimos años una tendencia creciente que ha alcanzado un nivel “inaceptable”, hasta el punto de que actualmente las 62 mayores fortunas del mundo acumulan la misma riqueza que 3.600 millones de personas, es decir, la mitad más pobre del planeta, sin que por el momento se vea a dónde va a llevar este fenómeno.

Así lo explica a Europa Press en una entrevista Ricardo Fuentes, uno de los autores desde hace tres años del informe sobre la desigualdad en el mundo que este año tuvo como título ‘Una economía al servicio del 1 por ciento’. Cuando se publicó por primera vez, en 2014, ese 1 por ciento correspondía a 85 personas, en 2015 eran 80 y actualmente son 62, explica, incidiendo en que en 2010 eran 388.

“Después de la crisis de 2007-2009 hubo un cambio de tendencia donde la concentración de la riqueza empezó a aumentar y pasó de 388 personas que controlaban la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial hasta las 62 actuales”, subraya Fuentes, actualmente director de Oxfam México.

En realidad, explica, esta concentración de la riqueza, que tiene como resultado que en los países los “recursos económicos estén en manos de poca gente”, es una “tendencia de largo plazo que comenzó en los años 1980 y que se ha ido acelerando después de la crisis financiera”.

¿A qué se debe? En opinión de este experto se ha debido a “muchos factores como la globalización, la integración financiera, la pérdida de poder de las organizaciones laborales y sindicatos y a cambios tecnológicos muy importantes” entre otros.

Además, a partir de ese momento “las instituciones y las reglas del juego se modificaron para beneficiar los intereses de muy pocas personas y el resultado es que cuando se produce una crisis los intereses de esas personas están bien protegidos”, subraya. Esto explicaría por qué los más ricos no se han visto tan golpeados por la crisis financiera sino que han ido acaparando más riqueza en los últimos tiempos.

Frente a estas circunstancias, en los últimos años han emergido grupos y movilizaciones como la de los indignados en España u ‘Occupy Wall Street’ que han puesto de manifiesto “la frustración con este sistema económico y con esta gran desigualdad” pero también “hartazgo con sistemas democráticos que no están cumpliendo con el trabajo básico de representar a la mayoría de la población”.

¿Se mantendrá la tendencia de concentración de la riqueza? Según Fuentes, es “difícil” predecirlo vista la “aceleración” que se ha venido registrando, pero lo que cabe preguntarse es si “puede ser sostenible”. “¿Vamos a terminar en un mundo donde dos personas controlan tanta riqueza como la mitad más pobre de la población? No lo sé, pero lo que sí sé es que ahora mismo ya es inaceptable y además es muy peligroso para la estabilidad social”, previene.

RIESGO PARA LOS AVANCES DEMOCRÁTICOS

El gran problema, advierte Fuentes, es que esta desigualdad “pone en riesgo los avances democráticos alrededor del mundo” ya que al haber alcanzado un nivel tan extremo “el siguiente paso es proteger esos intereses que genera esta desigualdad” y, una vez hecho esto, “la voz de la mayoría ya no es tan relevante sino que lo relevante es la voz de las grandes élites económicas y políticas”.

El experto de Oxfam pone como ejemplo América Latina, donde a principios de 2000 se hicieron “ciertos avances pero no los suficientes” para reducir la desigualdad pero donde, a su juicio, ha faltado “rendición de cuentas de los gobiernos ante los ciudadanos”. Según Fuentes, las políticas sociales y la expansión del sistema educativo tuvieron “un efecto real en la disminución de la pobreza”.

Fuente : Europa Press